En el año 2013 tuve el gran honor de diseñar el Instituto Justo Arosemena, institución que atiende cerca de 2,500 estudiantes del área de San Miguelito y la ciudad de Panamá. Recientemente fue seleccionado por el MEDUCA como modelo de escuela privada para atender adecuadamente un importante número de alumnos de clase media y media baja de la urbe capitalina.

Este proyecto ha sido motivo de gran satisfacción para mí, motivo por el cual pronto estaré compartiendo otras fotos y anécdotas que completan la descripción de esta importante obra.

 Ricardo J. Bermudez D. via Instagram

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El Instituto Justo Arosemena, fundado por educadores en 1953, se mudó a unas nuevas instalaciones en Brisas del Golf.

Por:  Thalia S. Morales  28 mar 2015 – 00:01h
La Prensa

Una gran cantidad de estudiantes y padres de familia se aproximó a las aulas de las nuevas instalaciones del Instituto Arosemena (IJA) en Brisas del Golf, semanas antes de que comenzaran las clases.Para diseñar la edificación el arquitecto partió de la idea de que “estar en la escuela fuera una sensación y una experiencia de calidad”. Iván Uribe

Queda la nostalgia de los 60 años vividos en el IJA del Casino y el de vía Israel, pero en sus rostros se refleja una mezcla de curiosidad y alegría ante la novedad. En 1953 un grupo de educadores tuvo la visión de crear un centro escolar con una oferta académica diferente. El colegio abrió sus puertas en 1954 en el edificio De Lesseps, frente al Palacio Justo Arosemena. Se trasladó al edificio del Casino en avenida Central y en 1959 abrió sus puertas en vía Israel.

LA MUDANZA

En los últimos años varios colegios privados se han trasladado de la zona. Como ejemplo, los colegios Las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, ahora en Clayton, y San Agustín, que se mudó a Costa del Este. El colegio Javier en Perejil también se fue a Clayton.

El exceso de tráfico y los comercios fueron algunos de los factores determinantes para el traslado de estos planteles.

“Hace más de cinco años vimos la necesidad de construir una infraestructura más moderna y cónsona de acuerdo con las necesidades que demanda la población estudiantil en nuestro país”, afirma Gil Brown, director del IJA.

“Necesitábamos un nuevo lugar para aplicar las estrategias didácticas metodológicas académicas modernas que hay en las diferentes áreas”.

Restaurar el colegio saldría demasiado caro, según Ruth Torres, presidenta de la junta directiva del IJA.

Como la estructura fue construida en 1959 no contaba con las nuevas exigencias del Ministerio de Educación (Meduca), como los accesos para personas con discapacidad y un sistema completo contra incendios.

“Queríamos modernizarnos”, afirma Torres. Por esta razón se contempló la idea de la venta de las cinco hectáreas que componían las antiguas instalaciones.

Tras evaluar las posibilidades junto a Ricardo J. Bermúdez, arquitecto de la obra, se decidió comprar un nuevo terreno.

La tarea no fue fácil. El arquitecto estuvo a cargo de la búsqueda del terreno ideal. Se hicieron tours en helicóptero para poder tener una perspectiva real de la futura edificación.

La propiedad de vía Israel fue vendida y se procedió a la compra de siete hectáreas, que fueron vendidas por Jorge Ameglio.

Se hizo un estudio demográfico y se descubrió que un 60% de los estudiantes que estudian en el IJA vive en San Miguelito, según el profesional.

DISEÑO

Para diseñar la edificación el arquitecto partió de la idea de que “estar en la escuela fuera una sensación y una experiencia de calidad”. De esta manera los usuarios no solo se sentirían agradables, sino “comprometidos con su escuela”.

Se tomó en cuenta el diseño de un plantel con edificios individuales, rampas para sillas de ruedas, elevadores y mayor comodidad para los estudiantes.

Como norte para la edificación, el arquitecto consideró las mismas raíces que fueron la semilla germinal del IJA hace 60 años, de forma que se hiciera “un homenaje meritorio póstumo a sus fundadores… y diseñado para que dure 100 años más”.

En su mente prevaleció la idea de tener la primaria y secundaria y parvulario en edificios independientes.

Aunque confiesa que la escuela originalmente tenía techo dentro de los espacios comunes, pero implicaba más costos.

Otro aspecto determinante para el diseño fue que todo tuviera vegetación y estuviera orientado hacia el norte, de tal forma que siempre corriera viento.

LOS DETALLES

El enfoque de la obra es que la persona entre al plantel, camine y todo suceda a su alrededor desde la entrada al edificio.

El punto de distribución que es el corazón de la escuela, ubicado donde está la biblioteca que tiene dos plantas en una comunidad en donde hay espacios verdes. “Hay mucho espacio abierto, no perdido”, aclara.

El objetivo es que el estudiante se recluya en sus sitios de estudio y cuando la condición así lo requiera vaya a las áreas de esparcimientos.

En cada piso hay baños para damas y caballeros y los pasillos son más amplios que la estructura anterior.

Hay una cancha de fútbol con las medidas de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol) y tiene salida independiente al colegio.

Faltan algunos detalles finales, como la conclusión del anfiteatro y el piso del gimnasio con gradas removibles.

En proyecto está la construcción de la piscina, que será más amplia y un auditorio.

INNOVACIONES

Todo el mobiliario de la nueva escuela es nuevo. Las sillas de las aulas son ergonómicas. Hay una enfermería equipada con tres camillas, baño, consultorio médico y vestidor.

Para todas las aulas de la sección primaria se ha instalado el sistema T-board o tablero digital interactivo. Este dispositivo convierte cualquier superficie como tableros, telones, pantallas plasma, LCD, monitores y hasta pisos, en una zona apta para proyectar cualquier herramienta de una manera táctil con el uso de un lápiz electrónico.

Cuenta con su propio software para la manipulación de herramientas digitales para que el profesor pueda realizar presentaciones, dictar sus clases y mostrar los libros digitales. Los estudiantes podrán darle seguimiento a las lecciones en casa y revisar los materiales escolares.

En secundaria se ha implementado el T-board en algunos salones interactivos y laboratorios.

Todas las aulas y espacios principales tienen acceso a internet y están conectados a la red. La escuela cuenta con su propio data center y con un sistema de fonoaudiología con bocinas que se comunican con cada uno de los salones.

ASPECTOS ACADÉMICOS

Alma de Araúz, directora de la Sección Primaria del IJA, indica que se dictan clases de primaria desde prekínder hasta sexto grado.

Este año se incrementó la cifra de matrícula al doble. Tenían 640 hasta el año 2014 y hasta el momento hay 1,050 estudiantes registrados. La sección secundaria no ha tenido un cambio significativo en la matrícula.

“Trabajamos con el currículo nacional, incrementar y a enriquecer en inglés en todas las áreas”. La directora de primaria destaca que la atención hacia padres y estudiantes se dará en forma más individualizada.

Al plantel asisten estudiantes provenientes de familias de diversos niveles de ingresos y niños de necesidades educativas especiales.

“Tenemos un gabinete psicopedagógico que nos apoya enormemente en la atención a estos niños”, apunta.

Brown explicó que la matrícula no subirá y la mensualidad aumentó un 5%.

La cuota mensual más alta es de $150 el doceavo grado. El objetivo primordial del plan de estudios es que los estudiantes salgan bien preparados en todos los campos y que se puedan desarrollar en las diversas áreas del mundo laboral.

INCENTIVOS

Los laboratorios de ciencias, física, química y biología se han mejorado y equipado con tecnología de punta para desarrollar mejor el programa académico de las ciencias naturales. Habrá laboratorios de inglés para todos los niveles.

Aumentar el interés por la cultura es otro de los objetivos a los que apunta la dirección de la escuela.

Torres explica que por ser de la segunda generación de los fundadores, la junta directiva deseó mejorar el sueño de sus padres y llegar a ser la “mejor escuela de Panamá”. Entre sus metas está que el colegio sea bilingüe a corto plazo.

A criterio de Bermúdez, la ejecución de este proyecto más que física es el aporte a la educación del país.

“Me enorgullece que he sido una pequeña parte de ese componente de producción del mejoramiento sociocultural de la sociedad estudiantil de Panamá”, sostiene el arquitecto.